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jueves, 15 de abril de 2010

¿calidad o cantidad?

una madre sabe que es importante que el tiempo que pasa con sus hijos sea placentero, productivo para su educación y que sirva para estrechar los lazos que les unen. Pero la cantidad es igualmente importante. Ser madre a tiempo parcial tiene sus riesgos.
En nuestra sociedad se afirma que alguien es muy responsable porque trabaja muchísimo, en la empresa, olvidando otros aspectos de la vida, como lo es la familia.

martes, 13 de abril de 2010

Planificación Escolar.

Institución:Colegio Nuestra Sra. del Carmen, Distrito educativo: 05 Regional 08

Fecha: 15-04-2009, Profesora: Ligia Maribel Torres materia: Formación Humana y Religiosa

Tema: La pubertad Curso :8vo. grado


Propósitos:

· Identificar las características propias de la pubertad.

· Reconocer las diferencias entre pubertad y adolescencia.

· Valorar y conocer la adolescencia como una de las etapas más importantes para la configuración de la personalidad.

Contenidos:

Ø Concepto de pubertad.

Ø Características de la pubertad.

Ø Identificación de los cambios físicos y psicológicos más

Ø relevantes en esta etapa.

Ø Diferencia entre adolescencia y pubertad.

Ø Valoración del sí mismo.

Actividades:

Inicio con lectura comentada ¨ la juventud¨ 5:00 min.

Desarrollo:

Breve lectura de *El caso de Luis*.

Lluvia de ideas sobre la situación que se planteada. 5:00 min.

Trabajo en grupo para analizar las preguntas: 20:00 min.

1) ¿Qué es la pubertad?

2) ¿Cuáles son los cambios físicos más relevantes?

3) ¿Cuáles son los cambios psicológicos mas relevantes de esta etapa?

4) ¿Cuál es la diferencia entre pubertad y adolescencia?

5) ¿Cuáles edades que comprenden estas etapas?

6) ¿Cómo se construye el sí mismo en el adolescente?

Exposición en plenaria de las preguntas. 10:00 min

Cierre:

Retomar las ideas centrales del tema, para reflexionar 5:00 min

Estrategias:

v Lluvia de ideas.

v Trabajo en grupo (Philip 6/6).

v Exposición.

Recursos:

-Pizarra

-tiza

-folleto de lectura

-mascota

-Lapicero ó lápiz

Evaluación:

ü Participación activa de los alumnos.

ü Integración al grupo.

ü Exposición de lectura.

ü Reporte de lectura.

RESUMEN DE LA WEBQUEST

WebQuest: es un tipo de actividad didáctica que consiste en una investigación guiada, con recursos principalmente procedentes de Internet, que promueve la utilización de habilidades cognitivas superiores, el trabajo cooperativo y la autonomía de los alumnos e incluye una evaluación auténtica. El antecedente de estas actividades lo constituye el uso de retos en el desarrollo de ambientes de aprendizaje basados en tecnologías de la información.
Las WebQuest son utilizadas como recurso didáctico por los profesores, puesto que permiten el desarrollo de habilidades de manejo de información y el desarrollo de competencias relacionadas con la sociedad de la información.
Una WebQuest se construye alrededor de una tarea atractiva que provoca procesos de pensamiento superior. Se trata de hacer algo con la información. El pensamiento puede ser creativo o crítico e implicar la resolución de problemas, enunciación de juicios, análisis o síntesis. La tarea debe consistir en algo más que en contestar a simples preguntas o reproducir lo que hay en la pantalla.
Para desarrollar una WebQuest es necesario crear un sitio web que puede ser construido con un editor HTML, un servicio de blog o incluso con un procesador de textos que pueda guardar archivos como una página web.

La crianza de los hijos

El psicólogo como orientador en la crianza de niños pequeños.

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Lic. Virginia Bákula


Cuando los padres se enfrentan a la difícil tarea de criar, es común escuchar lo siguiente: “nadie te enseña a ser padres", lo que no deja de ser algo cierto, pero no lo es menos el que esa frase signifique "no se qué hacer". No se trata de descartar los consejos de otras personas, como el de las abuelas, ni dejar de tomar en cuenta sus experiencias, pero también es importante reconocer que los tiempos han cambiado y que las condiciones actuales para criar a los hijos son bastante diferentes a como eran hace unos años. El problema surge cuando hay que “acomodar” los consejos bien intencionados a la práctica en la vida diaria, más aun por el hecho de que muchas mamás trabajan fuera de casa, lo que aporta una variable más en esta tarea.

Por eso es que los psicólogos cumplen un rol importante en la orientación a los padres respecto a pautas de crianza, no solamente porque pueden enseñarles de qué manera afrontar los retos que significa educar, sino porque pueden hacer que ellos entiendan y acepten que sus hijos no solo no son perfectos, sino que ellos (los padres) no tienen que sentirse evaluados permanentemente en su rol como tales, en relación a las conductas de sus hijos o a las consecuencias de las mismas. En los padres hay un deseo genuino de no hacer daño, de no generar ‘traumas’ a los hijos y es en este afán que las mamás acuden a la consulta confundidas, culposas y con una sensación de impotencia al no poder manejar ciertas conductas de sus hijos, sobre todo las de los más pequeños, pues estar con ellos puede llegar a producir no solamente mucha tensión, sino que comienzan a aparecer las discusiones dentro de la pareja, relacionadas a cómo es que cada uno enfrenta la conducta (adecuada o inadecuada) de sus hijos.

¿Cuáles son las preocupaciones más frecuentes?
Las relacionadas con la comida, la hora de acostarse, la forma de lograr que el niño obedezca, que se relacione bien con sus hermanos, que sea ordenado, etc., sin contar con las preocupaciones relacionadas con el tema de “si lo estoy haciendo bien”. Muchos de los problemas de crianza se han ido enquistando en la vida familiar (haciéndose parte de ella), y la respuesta a la pregunta de por qué se dan, es muy simple: PORQUE LO PERMITIMOS, PORQUE DEJAMOS QUE LAS COSAS SE DIERAN DE ESA MANERA, porque desde que nace el niño APRENDE, estableciéndose una especie de dinámica o interacción entre el niño y el medio en el que crece, ya que aprende a través de lo que se le va, o no, enseñando. Entonces se puede decir que un niño aprende conductas en el contacto diario y bajo la dirección o enseñanza de las personas que lo rodean, por lo tanto necesita que esas personas provean un modelo, estableciendo límites, haciendo cumplir normas, enseñando valores, etc.

Los niños nunca son ‘demasiado pequeños’ para empezar a ser educados y no se les va a demostrar más amor porque se les consienta más; no van a ser personas más seguras porque se les permita hacer lo que quieran y no van a aprender a tomar decisiones respecto a ciertas situaciones cuando aún no son capaces de asumir las consecuencias de las mismas; su autoestima tampoco se va a desarrollar convenientemente si no aprenden a tolerar la frustración y a postergar la satisfacción inmediata de sus deseos. No estamos proponiendo modelos autoritarios o inflexibles, sino modelos basados en el respeto a las normas establecidas, al orden, a tomar en cuenta el derecho de los otros, a saber perder, a saber esperar, que permitan desarrollar en el niño herramientas para crecer mejor y lograr un mayor bienestar interior, es decir lo que los padres desean por encima de todo: ”que mi hijo sea feliz”. Pero, ¿qué es un niño feliz? ¿El que tiene todo? ¿Al que no se le niega nada? ¿El que hace sólo lo que quiere?... Eso, precisamente, no da esa felicidad que aspiramos que ellos alcancen.

El punto está en cómo hacerlo
Una manera es buscando información y asesoramiento leyendo libros relacionados con el tema de crianza; otra es contactándose con un profesional, que puede ser un psicólogo especialista en el área. El psicólogo les puede proporcionar no solamente información acerca de las características propias de la etapa de desarrollo en la que se encuentran sus hijos, sino además puede darles sugerencias acerca de cómo proceder ante las diferentes situaciones que se presentan, haciendo algunas precisiones que hay tomar en cuenta para poder educar lo mejor posible, puesto que las razones que nosotros tenemos para que nuestros hijos hagan algo o dejen de hacerlo, no son necesariamente razones que ellos van a entender siempre.

Y de este modo, los padres sabremos que si queremos que aprendan a seguir normas, nosotros tenemos que dar el ejemplo y ser consistentes, es decir mantenernos firmes en las decisiones que tomamos, de tal manera que si establecemos una regla, como rutinas para las comidas y la hora de ir a dormir, debemos hacer que se cumplan. Por ejemplo, si dejamos en claro que comer es diferente a jugar, vamos a insistir en que permanezca sentado, que no juegue o vea TV, y más bien se le puede conversar, contar historias, etc. Aprenderemos que si se niega a comer…, pues que no coma…, hasta la próxima comida, pero sin caer en la compasión de “pobrecito se va a morir de hambre", ya que cuando tenga hambre, va a comer mejor. Tomaremos en cuenta que si damos el ejemplo en el trato que les damos a ellos mismos, en la manera en que les pedimos algo, o en la forma en que demostramos respeto y consideración por lo otros, vamos a lograr que aprendan lo que se espera de ellos en ese sentido.

Nos daremos cuenta que ser firmes no significa amenazar con hacer algo que tal vez no podamos cumplir. Más bien aprenderemos a ‘advertir’ la consecuencia que puede tener tal o cual conducta: "Para ver tu programa, primero tienes que guardar tus juguetes". Consideraremos que si pensamos que nuestros hijos deben aprender a tomar decisiones, primero, pensaremos en cuáles. Puede ser que deba aprender a elegir entre un helado de fresa o de vainilla, pero no puede elegir acostarse o no hacerlo. No cederemos ante el llanto de los niños (que es una herramienta poderosa), ya ellos saben cuán efectivo puede ser si nosotros nos mostramos débiles. Tenemos que enseñarles a qué llanto vamos a hacerle caso y cuál no sirve para lograr hacer o tener lo que quiere.

Si bien somos necesarios, eso no significa que el niño no pueda dormir si no "lo duerme" alguien. El pequeño debe ir acostumbrándose a dormir solo y a despertarse y volverse a dormir. Y no acudiremos a la primera que haga un ruidito. No comenzaremos diciendo: "¿Quieres…?”, cuando queramos que el niño obedezca, porque es posible que ‘no quiera’ y ya le dimos a entender que tiene la opción… y terminamos contradiciéndonos. No vamos a olvidar que los niños aprenden TODO, todo el tiempo…

Consejos que da el psicólogo:

– No utilizar etiquetas: "eres desordenado…, pleitista…, egoísta...", sino más bien decir: “ordena tus cosas, así no las perderás", etc.

– No decir NUNCA cosas que hieran.

– No hacer todo por él. Debe aprender a hacer cosas simples, así no las haga perfectas como a usted le gusta, como recoger sus juguetes, no dejar la ropa tirada. Hay que hacer las cosas CON él, para que aprenda.

– Enseñarle que sus conductas tienen tanto consecuencias buenas, como recibir el reconocimiento, un beso, un elogio, un dulce, una salida, etc., como consecuencias no tan buenas, como no salir o que se le guarde un juguete que dejó tirado.

– Hablar con claridad, no como si fuera un bebé y asumiendo que es ‘muy pequeño’ aún para entender.

– No ‘reventarle cohetes’ ni aplaudir todo lo que su hijo hace porque se acostumbrará a ser gratificado siempre, por todo lo que hace, y por todos los que lo rodean.

– Ser flexibles con los muy pequeños, pero ir ‘ajustando la tuerca’ a medida que van creciendo y entendiendo qué es la obediencia, la armonía, la honestidad, etc.

– Si papá y mamá no están de acuerdo sobre algún aspecto relacionado con la educación de sus hijos, salgan a tomar un café y conversen acerca de sus puntos de vista, expongan sus posiciones y encuentren un interés en común: el bien de su hijo, llegando a acuerdos que ambos van a cumplir. Por encima de todo, no se desautoricen.

– La calidad del tiempo que están con los niños también debe ir acompañada de cantidad, si no ¿de qué otro modo los vamos a conocer, a escuchar, a disfrutar, a verlos crecer y les vamos a enseñar, etc.?

El psicólogo les recordará que demostrarles amor a sus hijos es educarlos y que no es comprarles cosas y dejarlos hacer lo que quieren. Y, por último, les dirá que no duden en acudir a buscar ayuda y orientación cuando crean que necesitan apoyo.


____________________
Agradecemos a Virginia Bákula de Idiáquez, psicóloga educacional, por este artículo de gran interés práctico para la crianza de los niños preescolares, un campo en el cual es experta. vbakula@terra.com.pe

Artículo aparecido en el boletín electrónico n. 9 del APDA, del 15 de septiembre del 2005.


sábado, 10 de abril de 2010

La Felicidad

Los seres humanos nos pasamos la vida buscando la felicidad en cosas materiales y cuando tenemos todo en abundabcia nos damos cuenta de que nos falta lo mas importante DIOS.

Hoy te invito a reflexionar acerca de tu relacion con Dios, acercate a el y encontraras la verdadera felicidad.